¿Sabías que este año es el Año Internacional de las frutas y verduras (AIFV)? ¡Así es! Y nosotros queremos aportar a la celebración de este año tan especial. Por eso a continuación te contamos cuáles son los principales objetivos del AIFV y cómo puedes ayudar a cumplirlos. Así que… ¡sigue leyendo!
Objetivos del Año Internacional de las frutas y verduras
El 2021 fue designado AIFV por parte de las Naciones Unidas con tres objetivos básicos sobre la mesa:
- Promover el consumo de frutas y verduras: las frutas y verduras son buenos alimentos que nos proporcionan fibra, vitaminas, minerales y sustancias fitoquímicas beneficiosas. Además reducen el riesgo de sufrir enfermedades relacionadas con el peso, la tensión o las inflamaciones, y mejoran el desarrollo no solo físico sino también intelectual. Por eso el AIFV pretende concienciar a la población de la importancia de incluir estos alimentos en nuestra dieta y asegurarse de que todas las personas tienen acceso a ellos.
- Reducir el desperdicio alimentario: por desgracia las frutas y verduras son los alimentos más afectados por el desperdicio de comida. De hecho se calcula que se tira hasta el 45% del total producido. Por eso uno de los principales objetivos del AIFV es reducir estas cifras.
- Fomentar la sostenibilidad: otro de los objetivos del AIFV es conseguir unos cultivos más sostenibles, menos perjudiciales para la salud del planeta y que aprovechen mejor los recursos naturales.
¿Cómo puedo contribuir a alcanzar estos objetivos?
Y tú, ¿quieres formar parte del triunfo del AIFV? Entonces, solo tienes que seguir estos sencillos consejos para que cumplir con los objetivos planteados sea pan comido.
- Prepara un menú semanal: así podrás planificar lo que comes para añadir frutas y verduras, y al ir a comprar, te llevarás solo lo que necesitas y no vegetales extra que no podrás comer antes de que se hagan malos.
- Opta por los productos de temporada: así reducirás el desperdicio de recursos naturales que provoca el cultivo de frutas y verduras fuera de su estación.
- Elige productos locales: así no solo ayudarás a la economía local, sino que reducirás el gasto de combustible y el tiempo de transporte de los alimentos, reduciendo así el riesgo de que se hagan malos.
- Compra la comida fea para que no acabe en la basura.
Ya lo ves, ¡este año es perfecto para mejorar nuestra dieta, reducir el desperdicio de comida de origen vegetal y cultivar de forma más sostenible! Y tú, ¿participas del cambio?